
El restaurante de la piscina municipal de Cartajima ha logrado convertirse en un referente en la comarca gracias a su oferta gastronómica en la que están muy presentes los productos de temporada del entorno. Desde el establecimiento, ubicado a escasos metros de la entrada a la localidad, se observan unas bonitas vistas panorámicas del Valle del Genal y Los Riscos.
Mario Hinojo, responsable del negocio desde hace dos años, ha explicado que el restaurante ofrece a sus comensales una amplia variedad de tapas y raciones de elaboración casera, platos de carne, pescados y guisos tradicionales haciendo uso de productos de la zona y de primera calidad, especialmente las carnes ibéricas y la castaña.
Hinojo ha indicado que durante el verano el restaurante ha tenido una buena afluencia de clientes aprovechando la apertura de la piscina municipal. Ahora, con la llegada del otoño, las perspectivas del establecimiento son buenas dado que son numerosos los visitantes que deciden acudir al Valle del Genal para disfrutar de agradables jornadas de senderismo en el ‘Bosque de Cobre’. Este fenómeno natural, que tendrá su punto álgido en las próximas semanas, se produce durante el periodo de la caída de las hojas de los castaños y es que, con el paso de las jornadas otoñales, el paisaje va cambiando progresivamente y cubriéndose de tonalidades marrones, amarillas, doradas y ocres creando estampas de ensueño. En este sentido, desde Cartajima parten varios senderos que se adentran en el ‘Bosque de Cobre’, como el que conecta con el municipio vecino de Parauta y el conocido como ‘Bosque Encantado’.
El restaurante de la piscina de Cartajima abre de martes a jueves de 9 de la mañana a 9 de la noche, ampliando su horario durante los fines de semana, cuando su apertura es de 9 de la mañana hasta pasada la medianoche de forma ininterrumpida. La buena marcha del restaurante ha permitido a su responsable la contratación de varios trabajadores y trabajadoras de la zona. Mario Hinojo, que lleva dedicándose al mundo de la hostelería prácticamente toda su vida, decidió apostar por el restaurante debido a su ubicación privilegiada y, sobre todo, con el propósito de aportar un servicio de calidad en Cartajima durante todas las épocas del año. Con ello se contribuye también a enriquecer la oferta gastronómica del entorno y se plantean alternativas respecto a otros establecimientos de la zona dedicados a la hostelería.




