
Lo que comenzó como una idea “casi imposible” se ha convertido en uno de los retos más llamativos y solidarios que se verán este año en Ronda. Pelayo, guardia civil natural de Asturias, y su pareja Jéssica, de Alicante y Policía Local, se han propuesto recorrer 101 kilómetros corriendo… esposados.
La cita será en la mítica prueba de los 101 Kilómetros que La Legión organiza en la Serranía de Ronda y que se celebrará los días 9 y 10 de mayo. Su objetivo es doble: superar el actual récord Guinness en esta modalidad —establecido en 80 kilómetros— y, sobre todo, dar visibilidad a la Fundación Pequeño Deseo.
Durante toda la carrera, ambos permanecerán unidos por una esposa, obligándose a mantener una coordinación constante, adaptarse al ritmo del otro y afrontar juntos el desgaste físico y mental de una prueba extrema. “No es solo un símbolo, es la realidad del reto”, explican. Una unión que, aseguran, refleja el mensaje que quieren lanzar: nadie debería enfrentarse solo a las dificultades.
La iniciativa nace también de una motivación profundamente solidaria. La Fundación Pequeño Deseo, a la que han decidido vincular este desafío, trabaja cumpliendo sueños de niños con enfermedades graves. La pareja confía en que su esfuerzo sirva como altavoz para que más personas conozcan la labor de la entidad y se sumen a la causa.
Lejos de buscar protagonismo, Pelayo y Jéssica insisten en que no son atletas profesionales. “Queremos que cada kilómetro tenga sentido y que el esfuerzo trascienda más allá del récord”, señalan.
El camino hasta el reto puede seguirse a través de su cuenta de Instagram, @101khandcuffed, donde comparten entrenamientos, preparación y las dificultades que van superando día a día.
Ronda será testigo de un desafío inédito que mezcla deporte, superación y solidaridad, y que promete no dejar indiferente a nadie.




