
Un hombre agredió en la noche de este pasado lunes en Málaga al sacerdote rondeño, Salvador Gil, en compañía del también párroco, Miguel Ángel Criado, tras la charla cuaresmal que este había impartido en dicha jornada, tal y como ha comunicado la Diócesis de Málaga.
Según el relato del propio Criado, «sucedió en la plaza San Juan de la Cruz, donde íbamos a recoger el vehículo para regresar a casa, cuando un varón de unos 35 años, corpulento, se acercó y, al grito de «estoy harto de los masones», se abalanzó sobre nosotros. Yo pude esquivar el golpe, pero no así mi compañero que recibió un fuerte impacto en la cara y, posteriormente, al caer inconsciente, un golpe en la cabeza contra el suelo. El agresor continuó su marcha mientras yo acudía en auxilio de mi compañero y avisaba a los servicios de emergencia. Algunos viandantes se acercaron a interesarse por la situación, trajeron una manta y nos estuvieron acompañando. Una de las parejas señaló asimismo que habían visto hacía poco a un hombre muy nervioso por la calle dando voces solo».
Tras recuperar, a los pocos minutos, la consciencia, el sacerdote rondeño permaneció aún muy aturdido durante unas horas. Trasladado en ambulancia al Regional de Málaga, las pruebas diagnósticas localizaron un derrame en la cabeza que, por protocolo, requiere una vigilancia de 48 horas para ver si es absorbido de manera natural por el organismo, por lo que se encuentra ingresado en el área de observación. Aunque dolorido, el paciente permanece despierto y orientado, por lo que se espera que el episodio se pueda resolver en las próximas horas.
Según Criado, la agresión «parece fortuita a primera vista pues ninguno de los dos conocía al agresor y ninguno de los dos vestía en ese momento el clergyman, por lo que descartamos en principio que el motivo fuera nuestra condición de sacerdotes». Desde la diócesis de Málaga se han pedido oraciones por la pronta recuperación de Salvador Gil mientras esperan que «la justicia pueda aclarar los hechos a la mayor brevedad para evitar que vuelvan a producirse episodios de violencia gratuita como estos».
Nacido en Ronda en 1975, Salvador Gil Canto fue ordenado presbítero en 2001. Actualmente, es párroco de la Iglesia de la Amargura de la capital malagueña.




