Cartajima vivió con intensidad su Semana Santa 2025

Cartajima celebró con intensidad, emoción y fervor su Semana Santa 2025, unas fechas muy esperadas a lo largo del año porque significan la vuelta de numerosos vecinos que, por diferentes circunstancias, residen fuera de la localidad. En los actos litúrgicos programados han participado numerosas personas y, además, los visitantes que ha recibido el municipio durante los días festivos han podido ser testigos de excepción de antiguas tradiciones que se encuentran muy arraigadas en el pueblo.

     Cabe destacar que el Miércoles Santo cobraron protagonismo los niños y niñas gracias a que, desde hace unos 15 años, se haya impulsado la realización de un desfile procesional de la Hermandad de los Niños en el que los más pequeños son los encargados de portar un trono sobre el que se sitúa la Cruz y una imagen reducida de Nuestro Padre Jesús. 

     El Jueves Santo salió la primera procesión oficial de Cartajima, en la que la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno recorrió con las manos atadas las calles del pueblo seguido de la Virgen de los Dolores. Unas horas más tarde, en la madrugada del Viernes Santo, estas dos imágenes volvieron a ser las protagonistas de otro desfile procesional en el que Nuestro Padre Jesús portó la pesada cruz. Además, el mismo viernes por la tarde tuvo lugar uno de los momentos más significativos de la Semana Santa de Cartajima, y es que se celebró la tradicional procesión en la que se representó el Santo Entierro de Cristo. Para ello el Santo, acompañado de la Virgen de los Dolores, abandonó el casco urbano del municipio y procesionó por los campos de los alrededores de la localidad. Para finalizar con el Viernes Santo, a partir de la medianoche fue el momento en que la procesión de la Soledad saliera a la calle. 

     Por otro lado, el Sábado Santo tomó el relevo la Hermandad del Niño Jesús y multitud de vecinos de Cartajima salieron al campo para hacerse con distintas ramas que sirvieron para confeccionar el Huerto y adornar las calles. 

     Además, en la madrugada del Sábado Santo al Domingo de Resurrección, mientras bastantes vecinos fueron al campo para talar un chopo, otro grupo de personas se encargó de realizar el Huerto, siendo ya de madrugada cuando se produjo la vuelta desde las afueras del pueblo y se puso en pie el árbol. Posteriormente se llevó a cabo la procesión del “Robo del Niño Jesús”, que consistió en trasladar la imagen desde la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario hasta el Huerto en un ambiente festivo, dejando al Niño Jesús en este sitio hasta que tuvieron lugar las tradicionales Cortesías, fiesta declarada de Singularidad Turística Provincial y nombre que se le da al peculiar encuentro entre la Virgen del Rosario y el Niño, que en esta ocasión se produjo en la Iglesia ante la amenaza de lluvias. Después llegó el momento de quemar en el chopo la imagen simbólica de Judas, que tradicionalmente es caracterizado de manera que haga referencia a algún personaje de actualidad, con lo que Cartajima puso fin a su Semana Santa 2025.