
En la jornada de ayer, domingo 5 de mayo, la Virgen de la Cabeza regresó a la que es su casa de verano. Lo hizo, como es tradicional, con la celebración de su romería en la que participaron un importante número de rondeños.
En carreta y tirada por bueyes, la Virgen de la Cabeza recorrió las calles de la ciudad del Tajo desde bien temprano saliendo desde la Iglesia de la Merced y bajo los sones del Coro de la Virgen de la Cabeza.
Cabe recordar que es en la entrada al carril de la ermita, a la altura de la pila de Doña Gaspara, donde la Virgen es portada a hombros por sus fieles devotos hasta llegar a su ermita. Antes, eso sí, se celebra la misa en su honor con una de las mejoras vistas de la ciudad de fondo.
La siguiente cita comienza en el mes de junio, con la celebración de las misas sabatinas en la ermita, un enclave único.




