La Real Maestranza espera el visto bueno de Patrimonio para comenzar las obras en la Plaza de Toros de Ronda

En el mes de junio del pasado año, la Real Maestranza de Caballería de Ronda anunciaba que se habían detectado problemas estructurales en la Plaza de Toros que impedían la celebración de todos los eventos que implicaran el lleno del graderío, incluyendo la tradicional Corrida Goyesca y el resto de festejos taurinos que se organizan en la Feria y Fiestas de Pedro Romero.

Todo ello vino después de los primeros adelantos de un estudio «como nunca se había hecho de la estructura de la plaza dados los avances técnicos que se han producido recientemente». En estos meses se han continuado los estudios de las diversas partes de la estructura así como la realización de catas, incluidas geotécnicas.

Finalmente, las conclusiones llegaron a mediados del mes de diciembre y de ellas se descartó que se pudiera producir un hundimiento del edificio. Sin embargo, sí que preocupa la alta vibración y el peso que soporta la plaza cuando se llena, que sí podría provocar consecuencias más peligrosas para un edificio histórico declarado Bien de Interés Cultural.

Así, en los últimos meses el equipo de arquitectos en los que se encuentran nombres tan reconocidos como Ricardo Aroca, Rafael Moneo, Antonio Ortiz o Juan Pablo Rodríguez, ha estado centrado en buscar una solución que no implicara levantar por completo la estructura de la plaza, algo que se alargaría aún más en el tiempo.

De esta manera, se ha presentado un proyecto en el que se pretende instalar un diafragma, en este caso una estructura de acero en forma de anillo, en el techo del graderío que va a permitir congelar el movimiento y la vibración a los que se enfrenta la plaza. Para causar el menor impacto posible, se pretende integrar con las vigas de madera.

El proyecto fue presentado la pasada semana a Patrimonio de la Junta de Andalucía, quien debe dar luz verde al mismo. En la versión más optimista, el director de la RMR, Ignacio Herrera, ha explicado que si el visto bueno se diera en estas semanas, las obras podrían comenzar antes de Semana Santa y prolongarse durante tres o cuatro meses. «Aunque hubiéramos querido, habría sido materialmente imposible comenzar antes», ha añadido.

Pese a que esta actuación podría suponer la vuelta de los eventos a la Plaza de Toros, no será la única necesaria, ya que hay otras dos ramas de análisis en marcha que afectan a los arcos y a las piedras, que en algunas partes, presentan claros síntomas de agotamiento.

De esta manera, las conclusiones del estudio de la piedra llegarán en los próximos días, desde la Real Maestranza se espera que las actuaciones que se tengan que realizar se puedan desarrollar de manera aislada sin intervenir en el funcionamiento normal de la plaza.

QUEJAS

Aunque la Real Maestranza asegura que viene trabajando en poner solución a los problemas estructurales desde junio del pasado año y siempre de la mano de Patrimonio, la entidad ha pecado de hermetismo en la información que se ha hecho llegar a la ciudadanía en estos meses.

Este hermetismo ha provocado, entre otras, quejas como las del Equipo de Presidencia de la Plaza de Toros que esta misma mañana reclamaba información real a la entidad maestrante de la situación del edificio y de la Corrida Goyesca, que finalmente esta mañana se ha confirmado que no se podrá celebrar por segundo año consecutivo.