
Arranca oficialmente una nueva edición de la Feria de Turismo FITUR, que se celebra cada año en Madrid, y Ronda lo hace con la presentación de los avances del Camino del Desfiladero, el proyecto rondeño que es una realidad en su primera fase y que se ha convertido, desde su apertura al público el pasado mes de abril, en el entorno más visitado de la ciudad.
Así, se ha destacado que a finales de octubre arrancó la actuación para finalizar el Camino del Desfiladero, en el desarrollo de un proyecto que permitirá continuar el sendero desde la base del Puente Nuevo hasta la ermita de San Miguel, en lo que será el paso por el tramo más profundo de la Garganta del Tajo: sorteando piedras ancestrales y sobre el río Guadalevín. Este proyecto, promovido por Ayuntamiento, Diputación Provincial de Málaga y Junta de Andalucía, pretende dar continuidad al sendero en su primera fase, que conecta la Hoya desde la conocida como ‘Casa de Manolillo’ con la base del Puente.
Además de la presentación oficial de este proyecto, a la que han acudido representantes turísticos de la Junta de Andalucía, como el delegado territorial Carlos García, alcaldes de la comarca (Jimera de Libar, Arriate, Montejaque, Jubrique, entre otros) y de otras ciudades malagueñas, la sesión de hoy ha servido para mantener encuentros de trabajo con diversos representantes del sector turístico en todos sus segmentos, es decir, desde autoridades, hasta responsables de grandes empresas de turoperación, pasando por representantes del sector de todo el país. Además, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y el consejero andaluz de Turismo, Arturo Bernal, han visitado el stand de Costa del Sol, acompañados de otras autoridades como la alcaldesa de Granada, Marifran Carazo, para mostrar su apoyo y compromiso con las ciudades representadas.
En estos encuentros cara a cara, los técnicos del área están repartiendo entre asistentes profesionales y potenciales visitantes un ‘merchandising’ de lo más original: un jabón hecho de vino. Y es que, la empresa serrana ‘Elisabet Moreno’, ha fabricado esta curiosidad a partir de los restos de la elaboración del vino de la ciudad, el denominado hollejo de la uva, que es lo que queda una vez se ha extraído el jugo de la misma, y con aceite de oliva. Con esta acción se quiere fomentar el turismo sostenible, especialmente entre los representantes de los países nórdicos, muy concienciados con esta materia.




