
La Asociación Arroyo de las Culebras y su Entorno reunió ayer lunes a vecinos y propietarios afectados por el proyecto del Vial Alternativo de Ronda en una concentración a las puertas del consistorio celebrada coincidiendo con el Pleno municipal en el que estaba prevista la aprobación definitiva de la actuación.
Entre los asistentes se encontraban vecinos de Padre Jesús, Cruz de San Jorge y San Rafael, barrios que, según las previsiones municipales recogidas por la asociación, podrían recibir unos 7.300 vehículos diarios con la puesta en servicio del nuevo vial, así como propietarios cuyos terrenos podrían verse afectados por expropiaciones.
Uno de los momentos más emotivos fue el testimonio de uno de estos propietarios, que explicó entre lágrimas el esfuerzo realizado durante toda su vida para conservar su patrimonio. «He estado toda mi vida metiendo dinero aquí para tener lo que tengo hoy, y ahora de repente me lo quieren quitar», manifestó.
La asociación cuestiona además el impacto paisajístico de una infraestructura que contempla una carretera de doble sentido y un puente de 71 metros sobre el Guadalevín, y reclama estudios de visibilidad, cartografía y fotomontajes que permitan conocer sus efectos sobre el entorno del Tajo y distintos puntos de Ronda.
La entidad defiende que el problema de movilidad de la ciudad debe abordarse estudiando también alternativas como la mejora de la circunvalación existente, el refuerzo del transporte público y la creación de aparcamientos disuasorios.
«Somos conscientes de que Ronda tiene un problema de movilidad, pero no creemos que construir una nueva carretera atravesando uno de nuestros paisajes más valiosos sea la solución», señala la asociación, que reclama «mejorar Ronda sin hipotecar su paisaje».




